MI CONFRONTACION CON LA DOCENCIA
Estudie la carrera de Contador Público en la Facultad de Contaduría y Administración de la Universidad Juárez del Estado de Durango. Mi esposo estaba trabajando en el C.B.T.a. No. 64 de Santa María del Oro, al término de mis estudios, fui a pasar unos días con él, y el entonces director del plantel, Ing. Domínguez Sigala me propuso cubrir un interinato por 6 meses, al término del cual obtuve la base. En esta escuela trabaje 7 años, hasta que nos concedieron el cambio al C.B.T.f. No. 1 en El salto, Pueblo Nuevo Durango, donde estamos mi esposo y yo desde el año 2000.
Comencé como auxiliar en los departamentos de Recursos Financieros y Materiales, luego impartí las asignaturas de contabilidad y administración y durante dos años fui Jefe del Departamento de Planeación. Desde 1995 comencé a impartir las clases de matemáticas, luego una vez ingles 1 y otra vez redes computacionales, pero principalmente matemáticas, tanto en el sistema escolarizado como en S.A.E.T.A.
Aunque en mi juventud lo último que pensaba hacer era dedicarme a la docencia, actualmente no me gustaría hacer otra cosa. En este nivel, siempre me ha parecido muy fácil trabajar, ya que a pesar de los problemas propios de la edad de nuestros alumnos, de los problemas familiares y demás que enfrentan, la mayoría son lo suficientemente maduros y responsables para cumplir con su trabajo, el gusto, la alegría de vivir de estos jóvenes es contagiosa.
Nunca he ejercido como Contador Público, luego de probar en la docencia, decidí que este era mi camino. Estoy consciente de que me falta formación pedagógica y esta es una de las razones por las que estoy tomando este curso. Porque espero mejorar mi labor docente.
He obtenido muchas satisfacciones en mi trabajo, tanto económicas como personales, el reconocimiento de mis compañeros, de mis alumnos y de algunas autoridades escolares, pero sobre todo el cariño y el respeto de mis alumnos. Al finalizar el curso, el agradecimiento de ellos y de sus padres, que en mi opinión debía ser al contrario, nosotros deberíamos agradecer a los padres de familia por habernos confiado la educación de sus hijos.
Creo que las insatisfacciones que he tenido han sido cuando jóvenes que se que tienen un gran potencial abandonan sus estudios por alguna causa y no puedo hacer nada por evitarlo, las dificultades con algunos compañeros.
En general, creo que nuestro trabajo, es uno de los mejores, pero, últimamente con toda la información repetitiva que se nos ha estado solicitando, al menos en mi caso, pierdo tiempo haciendo estos informes y llenando formatos una y otra vez que podría aprovechar en revisar trabajos, impartir más tiempo de asesorías, etc., creo que es esta parte burocrática lo que no me gusta y cambiaría de mi trabajo.