MI AVENTURA DE SER DOCENTE.
Aunque no soy maestra de carrera, en la docencia he obtenido muchas satisfacciones, y en este momento no me imagino, ni quisiera dedicarme a otra cosa. En mi opinión, la clase comienza desde el momento en que llegamos a la escuela, nuestra actitud, como saludamos a nuestros alumnos y compañeros.
La planeación es básica para lograr un mejor resultado en las actividades educativas, por esto, aunque no es paso por paso tal y como está en la secuencia, si intento llevarla a cabo.
Cuando llego al salón, mientras reviso la tarea del día anterior, siempre platico con mis alumnos, de cualquier cosa que les interese en ese momento, quejas, chismes, sugerencias, dudas de la clase, etc., de este modo siempre hay un ambiente de cordialidad y confianza en el grupo.
Como no todos aprendemos del mismo modo, trato de que en clase, además de los ejercicios que resolvemos en el pizarrón y que son suficientes para algunos, también tengan dibujos, diagramas o una explicación escrita y más extensa que les faciliten la comprensión del tema o problema. Muchos de estos ejercicios los resolvemos entre todos, con las ideas, opiniones y hasta los varios resultados que a veces obtienen algunos. Como se me ha dificultado que trabajen en equipo (no le entienden al que sabe más, o solo trabajan unos cuantos), mejor hago preguntas de modo que los dirija al conocimiento que deben adquirir.
Espero con esto lograr estudiantes participativos, que respeten las ideas y opiniones de los demás, aunque no sean correctas o simplemente no estén de acuerdo con ellas. Espero también que poco a poco se integren y se acostumbren al trabajo colaborativo, ya que en este momento todo el grupo somos un gran equipo.
Casi todos los días llevan tarea, que aunque es individual, se han acostumbrado a hacerla entre varios, al menos se consultan entre ellos. Les he dado la confianza para que en vez de copiar el trabajo de otro, entreguen lo que ellos solos pudieron hacer, al menos un problema, y resolvemos lo demás en clase y su trabajo aún así cuenta para su calificación.
Todos los días también registro su asistencia, su participación, tarea realizada y en ocasiones el avance en el trabajo para la semana de algún alumno que comprendió bien el tema y adelanto los ejercicios.
Considero que mi trabajo, al igual que el de todos mis compañeros es muy importante, ya que en la edad en que se encuentran la mayoría de nuestros estudiantes, las dificultades son enormes y no solo debemos “enseñar” los contenidos de un programa, también con nuestro ejemplo, un modo de ver las cosas, de apreciar la vida, enseñarles a ser personas de bien, de quien se enorgullezcan todos y principalmente, ellos mismos.
Hola Ana María.
ResponderEliminarLe comento que nuestro acceso al mundo de la educación es el que se da en muchos casos con otros compañeros: entramos sin habernoslo propuesto previamente; una vez que estamos involucrados, le tomamos cariño a esta labor docente, la cual debe mejorarnos como seres humanos antes que nada.